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Mayoría de tributarios del IUSI en Jocotenango están en el 9 por millar

Cambios al IUSI ¿riesgos para la recaudación edil?

A menos de 15 días que los diputados, con sus 60 mil quetzales mensuales de sueldo se vayan de vacaciones, todavía se intentará aprobar los cambios a la Ley del Impuesto Único Sobre Inmuebles (IUSI, 1998), los cuales tendrán un impacto en las finanzas municipales, dependiendo de si simplifican las tres escalas del impuesto en una sola, que podría ser del 3 por millar. En la actualidad, por los inmuebles con valor menor a dos mil quetzales están exentos, luego figuran las escalas de 2 por millar, 6 y 9 por millar.

Los ingresos locales se verán afectados en distinta magnitud, según la recaudación del IUSI respecto del monto total del presupuesto anual en cada municipalidad. Hay que hacer diferencia entre regiones municipios. Solo a manera de ejemplo, no se puede comparar el ingreso de este impuesto el municipio de Guatemala con el de Jocotenango.

Según el Reporte de Ingresos por Recaudación del IUSI, publicado en el portal del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin), la recaudación de este impuesto alcanzó Q1 mil 853.7 millones en los 22 departamentos del país en el 2025.

De acuerdo con datos publicados por Prensa Libre (27-04-2026), con base en el portal del Ministerio de Finanzas Públicas, los departamentos con mayores ingresos por la recaudación del IUSI son: Guatemala con Q1 mil 432.5 millones; Escuintla, Q91.8 millones; Sacatepéquez, Q73.3 millones.

En el caso de Jocotenango, datos oficiales de la municipalidad (UAIP 47-2026), revelan que la recaudación anual del IUSI en 2024 y 2025 no superan los CUATRO millones de quetzales en cada año. Concretamente en el primero, los ingresos alcanzaron 3 millones 375 mil 981 quetzales con 25 centavos, y el segundo se incrementó levemente, situándose en 3 millones 878 mil 570 quetzales con 65 centavos.

En el peor escenario, Jocotenango dejaría de percibir aproximadamente unos Q4 millones, de un presupuesto anual que, en la actualidad, ronda los Q60 millones.

Un dato interesante es que la mayoría de contribuyentes se encuentra en la escala más alta del IUSI, o sea, 9 por millar, con un total de 5,120; luego están los contribuyentes del 6 por millar con 3,892 y, por último, están los tributarios del 2 por millar, sumando 1,245. Esta pirámide de quienes pagan el IUSI en Jocotenango, es indicativo del grado de transformación del uso de suelo, aunque sin la debida planificación y ordenamiento físico del territorio, a pesar que existe un Plan de Desarrollo Municipal y Territorial (IDOM, diciembre 2018).

En términos generales si afectaría, pero no como para señalar que las comunas perderían parte de su autonomía financiera y que, por ello, se pondría en riesgo la prestación de servicios públicos básicos a los vecinos.

Una columnista de Prensa Libre, Carroll Ríos de Rodríguez[1] expresa cierta inclinación a que el IUSI se reduzca a una sola tasa, lo que en su opinión le daría “transparencia al cobro, reduciendo incentivos a la discrecionalidad” de quien lo recauda.

Incluso, agrega que una sola tasa puede elevar la recaudación, permitiendo “afianzar la autonomía municipal (…) y mejorar la rendición de cuentas”.

En mi opinión, hace falta más discusión técnica sobre las reformas a la ley de dicho impuesto. El debate legislativo debería haber incluido audiencias públicas con distintos actores y expertos en materia tributaria y conocedores de las realidades ediles en diversas regiones, teniendo en cuenta las grandes asimetrías de desarrollo.

En la capital y algunos municipios conurbados se menciona que el IUSI es un impuesto confiscatorio, porque los avalúos de las propiedades han incrementado considerablemente el monto del impuesto. Sin embargo, en los municipios del interior de la república, es posible encontrar grandes propiedades y construcciones, sin alterar los avalúos antiguos, los cuales no se corresponden con la realidad actual. Pero los alcaldes no se atreven a revisar el valor fiscal de los inmuebles, menos, cuando los encontramos a casi un año de las elecciones generales.

En conclusión, sigo considerando que la eventual reducción del IUSI constituye un elaborado acto de clientelismo político de diputados y partidos, que pretenden conservar el beneplácito de la ciudadanía, de cara a las elecciones generales de 2027. Sin embargo, ningún diputado se atreve a pronunciar palabra para bajarse el incremento del 100 por ciento de salario que se recetaron hace dos años.

Aldea Ilom, Chajul, 5 de mayo de 2026.

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