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En dos años se cierra vertedero de basura

El manejo de la basura: un problema ignorado por los alcaldes

La crisis provocada por un incendio en el vertedero situado en el kilómetros 22 de la ruta al Pacífico, en jurisdicción de Villa Nueva, Guatemala, ha desenmascarado un grave problema socio ambiental de grandes consecuencias. Muchos municipios, especialmente de los departamentos de Guatemala y Sacatepéquez se “ven a palitos”, porque no tienen a donde enviar la basura. Son cientos de toneladas de desechos sólidos y otros residuos que se acumulan en ese lugar.

El Código Municipal, en su Artículo 68, se refiere a las competencias propias del municipio, por dos o más municipios bajo convenio, o por mancomunidad de municipios:

…formular y coordinar políticas, planes y programas relativos a la recolección, tratamiento y disposición final de desechos y residuos sólidos, hasta su disposición final.


Por lo tanto, el abordaje de esta problemática, su tratamiento y solución, no debe ser rehuida por el alcalde o por el Concejo Municipal, porque está claro que constituye una competencia propia del municipio.

Esta emergencia debería provocar a los alcaldes tomar conciencia para buscar y plantear soluciones de largo plazo, a un problema que cada día se complica más. Escuché en Emisoras Unidas a dos expertos en temas ambientales, Marco Vinicio Cerezo Blandón y César Barrientos, quienes con conocimiento y experiencia en el tema, coincidieron en señalar que este problema debe ser prioritario en las agendas municipales, pero que lo general es relegado a segundo plano. Ambos comparten que esta problemática debe ser abordada y resuelta con la participación del gobierno central y los gobiernos locales, así como la ciudadanía, cuya conducta al respecto ha de ser la de clasificar la basura desde la casa y pagar por el servicio de recolección.

Solo de pasada se mencionó la formación de mancomunidades d

e municipios, como parte de una planificación estratégica para resolver el asunto. Es frecuente escuchar a los alcaldes que no cuentan con recursos económicos para proyectos de esta naturaleza. Y por esto, tampoco han atendido apropiadamente la construcción y funcionamiento óptimo de plantas de tratamiento de aguas negras, cuya disposición gubernamental dada de 2006. De acuerdo con Barrientos, la construcción de un vertedero puede costar entre 10 y 15 millones de dólares, para una vida útil de aproximadamente 30 años.

Agrega que las comunas carecen de recursos humanos especializados y económicos. Éstos no solo permitirían contratar especialistas, sino adquirir un terreno de ciertas proporciones para la construcción de un vertedero. Bueno, pues parte de la solución reside en la mancomunidad de municipios, donde se complementan con recursos de distinta índole, aparte que es posible contratar préstamos internacionales, en el marco de favorecer el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente con los de saneamiento y de ciudades y comunidades sostenibles. Por cierto, las comunas no son ajenas a los deberes y responsabilidades de conseguir estos objetivos, en el marco de la Agenda 20-30 de las Naciones Unidas.

Mientras Barrientos puntualiza que el incendio del vertedero de Villa Nueva desenmascara un gran problema de fondo, Cerezo Blandón afirma que la crisis revela el colapso de la voluntad política y de la gestión pública. Esto es, ignorar la magnitud de problemas que afectan a la población, como el caso de la recolección de basura. Incluso, se puede tener conciencia del mismo, pero se relega, o no se tiene la suficiente voluntad política para afrontar el problema. También la ciudadanía juega un rol determinante, si no es consciente del asunto, y por consiguiente no exige solución a las autoridades municipales. Cerezo Blandón también considera entre las opciones de solución la figura de alianzas público privadas.

En el pasado, dijo Cerezo Blandón, he propuesto subir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) un centavo, para crear un fondo que se destine exclusivamente a facilitar soluciones a la recolección y tratamiento de la basura y otros desechos sólidos. Algo como el impuesto a las gasolinas que sirve para el fondo vial. Por supuesto, debe establecerse bajo parámetros de transparencia, certeza jurídica, rendición de cuentas y auditoría social, para evitar riesgos de corrupción y malos manejos, como los que se han visto en diversidad de instituciones públicas.

Ahora la gente tendrá que aguantar la basura en su casa. Desde el lunes 8 de febrero se conoció en redes sociales, que al día siguiente no habría recolección de basura domiciliar en los municipios de Santa Lucía Milpas Altas y Jocotenango, hasta nuevo aviso. Esta situación tendría que motivar aún más al presidente de los alcaldes de Sacatepéquez, Federico Betancourt (FOTO) para plantear y promover la creación de una mancomunidad de municipios. El alcalde jocoteco Marcus González expuso en rueda de prensa (09-02-2021) expresó su disposición de apoyar una solución de largo plazo, aunque al principio de la misma se deslindó de que la comuna tenga responsabilidad en el problema de la basura residencial, puesto que se trata de un negocio privado. Mientras la municipalidad solo tiene a su cargo la recolección de la basura pública[1], o sea, la que aparece en las calles, los mercados y los parques del municipio.

Justamente en esta propuesta de solución se pondrá a prueba la voluntad política de los alcaldes, caso contrario, los vecinos estarán condenados a seguir de mal en peor, esperando que aparezca un redentor en las próximas elecciones. De acuerdo con elPeriódico (10-02-2021: https://elperiodico.com.gt/nacionales/2021/02/10/vertedero-de-amsa-tardara-dos-anos-mas-en-cerrar/), dentro de dos años será el cierre definitivo del flamante vertedero, situado en Villa Nueva.

En éste y otros temas espinosos, el primer reto es ganar la voluntad política de los alcaldes. Se esperaría que, por fin, entiendan que las soluciones a problemas complejos son factibles si se unen varios distritos municipales, o se organiza una mancomunidad. Las soluciones integrales son parte de una visión y una planificación de largo plazo.

Jocotenango, 10 de febrero de 2021.


[1] El jefe edil explicó que la basura pública representa dos toneladas por semana, se lleva al centro de acopio en las cercanías de Vista Hermosa, y luego una empresa privada, contratada por la municipalidad, se lleva los desechos sólidos a un basurero que no mencionó.

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