Le echa la culpa a Ley de Contrataciones del Estado

Imprecisiones, cambios legales y baja ejecución municipal
Ernesto Sitamul

Bajo el título “Baja ejecución marca gestión de alcaldesa”, el diario Prensa Libre (pág. 19) publicó el pasado 16 de enero un artículo de página completa sobre la gestión municipal antigüeña, que encabeza Susana Asensio, tras cumplir dos años en el cargo, durante los cuales han engordado los recursos propios municipales en los bancos, en perjuicio de la inversión pública a favor de las aldeas y otros sectores vulnerables.


El sitio www.ciudadaniactiva.com publicó a finales de diciembre pasado, que el incumplimiento de deberes ha caracterizado la actual administración municipal de la ciudad colonial, mencionando entre los responsables a la alcaldesa, así como a los concejales y síndicos, quienes en conjunto han sido incapaces de fiscalizar de manera efectiva y eficiente a la jefa edil. En junio de 2017, la Contraloría General de Cuentas había señaló que el Concejo Municipal tiene la responsabilidad de aprobar, controlar la ejecución, “evaluación y liquidación del presupuesto de ingresos y egresos del municipio en concordancia con las políticas públicas del municipio, según el artículo 35 del Código Municipal[1]”.
Pero la baja ejecución presupuestaria y sus efectos perniciosos no le preocupan a la alcaldesa. La ineficiencia en el gasto social la justifica con facilidad y comodidad, diciendo que la ley anticorrupción la recibió en el cargo y que la Ley de Contrataciones del Estado fue modificada en SEIS ocasiones, durante los últimos dos años, lo cual es una mentira o una verdad medias. Efectivamente, esa ley sufrió cambios en tres años consecutivos, de 2015 a 2017[2]. O sea, no es cierto que haya habido seis cambios, y de los tres que realmente se llevaron a cabo, solo dos tuvieron lugar durante la administración municipal vigente.
Otra cuestión que no abona a su afirmación es que los cambios fueron impulsados -precisamente- por las municipalidades, por medio de la Asociación Nacional de Municipalidades, encabezada por su presidente Edwin Escobar, a la vez, alcalde de Villa Nueva, con el propósito de facilitar los trámites de licitaciones y cotizaciones, para la adquisición de bienes y servicios. Por lo tanto, la justificación que esgrime la alcaldesa también carece de sustento político.
Algunos datos del Ranking de Gestión de las Municipalidades (2016) revelan bajas calificaciones de desempeño de la Municipalidad de Antigua Guatemala, que explican en alguna medida la ejecución presupuestaria del 51.9% durante 2017. En los seis índices que incluye dicho ranking, esta comuna aparece muy mal posicionada.
Por ejemplo, en el rubro de servicios públicos, la municipalidad antigüeña, figura en el puesto 14 del departamento de Sacatepéquez y en el puesto 200 a nivel nacional. En gestión administrativa, la posición no podía ser peor: número 16 en el departamento y 312 a nivel nacional. No obstante, en gestión financiera tiene el primer lugar en el departamento y posición 6 a nivel país, aunque como lo dijo el ex director financiero, Santiago Pamal, la responsabilidad de gastar el presupuesto no le corresponde, sino solo pagar los requerimientos de las unidades ejecutoras, siguiendo las normas presupuestarias establecidas.
Si la casa ya está ordenada, después de dos años. Si ya aprendió las lecciones de la Ley de Contrataciones del Estado, se esperaría que en 2018 se incremente la ejecución presupuestaria de inversión social, aunque sus detractores asocien este giro con supuestas ambiciones reeleccionistas de la alcaldesa.
Barrio La Cruz, Pastores, 20 de enero de 2018.




[1] Prensa Libre (5 de junio de 2017) Multan a la comuna de Antigua Guatemala por baja ejecución presupuestaria, por Julio Sicán.
[2] Decretos del Congreso de la República, 9-2015, diciembre 2015; 46-2016 octubre 2016, y 16-2017 octubre 2017.

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